Lo que inicialmente parecía una tarea técnica terminó convirtiéndose en una oportunidad para construir mi propio espacio digital desde cero.
El punto de partida: una instalación que necesitaba una limpieza
Antes de comenzar con el diseño definitivo del blog, tuve que revisar el estado del alojamiento web y de la instalación de WordPress.
Había elementos antiguos que ya no necesitaba, como bases de datos relacionadas con proyectos anteriores.
Mi objetivo era tener una instalación limpia, sin arrastrar configuraciones ni archivos innecesarios.
Por eso decidí empezar desde cero.
No era simplemente una cuestión estética. Quería trabajar sobre una base que conociera y pudiera gestionar con tranquilidad.
Empezar de nuevo también requiere tomar decisiones
Reinstalar WordPress no consiste únicamente en pulsar un botón.
Antes de eliminar elementos de una instalación, es importante identificar qué información necesitamos conservar y disponer de una copia de seguridad cuando corresponda.
También hay que comprobar el dominio, revisar las bases de datos y asegurarse de que el alojamiento está preparado para la nueva instalación.
En mi caso, revisé también el certificado SSL para confirmar que la web funcionaba correctamente mediante HTTPS.
Después llegó el momento de instalar el tema que había elegido para el blog.
Y, como suele ocurrir con las herramientas digitales, no todo funcionó al primer intento.
Tuve que repetir parte del proceso hasta conseguir que el tema se instalara y activara correctamente.
Josephine Sanchez
Foto generada mediante IA
Una web publicada no es necesariamente una web terminada
Cuando conseguí instalar el tema y visualizar la página, comprobé que el diseño se mostraba correctamente, también desde una ventana de incógnito.
Pero eso no significaba que el trabajo hubiera terminado.
Todavía quedaban muchos detalles por resolver:
- Adaptar los textos del tema que aparecían en inglés.
- Revisar cómo se mostraban las fechas y los datos de autoría.
- Organizar las categorías del blog.
- Preparar las páginas principales.
- Ajustar tipografías, colores y elementos de navegación.
- Comenzar la configuración del posicionamiento SEO.
Son cambios que pueden parecer pequeños, pero que juntos hacen que una plantilla empiece a convertirse en una web propia.
Publicar una web es solo el comienzo. Después llega el trabajo de adaptarla, revisarla y mejorarla.
Una plantilla puede darte el diseño inicial de una web, pero son las decisiones que tomas después las que consiguen convertirla en un espacio propio.
La importancia de comprobar antes de seguir
Es una forma de trabajar que me ayuda a entender mejor lo que estoy haciendo y a detectar posibles errores antes de avanzar.
El diseño también tiene que responder a un objetivo
Con esta web tenía algo muy claro: no quería construir una página comercial tradicional.
Quería un blog profesional donde compartir mi experiencia implementando marketing digital, tecnología e inteligencia artificial.
Esa decisión condicionó toda la estructura.
La página de inicio muestra los artículos. Las categorías ayudan a organizar los temas. La página Sobre mí presenta mi trayectoria y la página de Contacto facilita que quien quiera escribirme pueda hacerlo.
No necesitaba añadir secciones simplemente porque una plantilla las incluyera.
Necesitaba que la estructura respondiera al propósito del proyecto.
Y creo que esta es una cuestión importante cuando diseñamos cualquier web: antes de decidir cómo queremos que se vea, necesitamos entender para qué la estamos construyendo.
Foto generada mediante IA
Qué me llevo de esta experiencia
Reinstalar esta web me ha recordado algo que aparece continuamente en el trabajo digital: la solución no siempre consiste en añadir o reparar más cosas.
A veces, empezar con una estructura limpia permite trabajar con más claridad.
También me ha confirmado que publicar una web es solo una parte del proceso.
Después vienen las revisiones, los ajustes, el contenido, el posicionamiento y todas esas pequeñas mejoras que van construyendo un proyecto con el tiempo.
Mar Morales Marketing está precisamente en esa fase.
Es una web que quiero desarrollar poco a poco, mientras sigo aprendiendo y compartiendo lo que ocurre durante ese proceso.
Porque una web no se construye únicamente el día que se publica. También se construye con cada decisión, cada mejora y cada problema que aprendemos a resolver.
Mar Morales
Desde 2013 trabajo y experimento con webs, tecnología y marketing digital. Actualmente me dedico a la implementación de marketing para pequeños negocios, especialmente en áreas como Meta Ads, automatización, inteligencia artificial y tecnología aplicada al marketing. En este blog comparto lo que hago, pruebo y aprendo en mi día a día, siempre con una idea: hacer que implementar marketing sea más fácil y no más complicado.

